lunes, 5 de febrero de 2007
SOBRE LA PROLIFERACIÓN DEL EXHIBICIONISMO
Abundan, abundan los bloggers. Y, tener un blog es eso: ser un exhibicionista. Quererse mostrar. Los más tímidos ocultamos el perfil o evitamos enviar un vínculo de nuestro cibernético diario (en mi caso, incipiente) a nuestros conocidos. Pero, sí, aún así: en el fondo lo que se busca es mostrar. ¿Mostrar qué? Mostrar algo, no sé, pretender ser algo, que los otros se den cuenta de cómo soy. ¿O quizá estructurar la propia personalidad ante uno mismo? Vamos a ver... Una ayudadita... Un espacio para escribirme, reunir información personal, regodearme en ella y sentirme satisfecha por todo lo que puedo hacer que otros sepan acerca de mí: mis películas, mi música, mis fotos, mis gustos, mis íntimos pensamientos: "Miren lo que leo, miren lo que soy, ¿Les gusta? Lo elegí para ustedes, cuidadosamente. Lo estoy mostrando, me siento orgullosa, no puedo ser yo sin todo ésto, lo vengo arrastrando, lo necesito". Bueno, bueno, basta, ya no seré pesada. Ya no voy a criticar así. De cualquier manera yo también me estoy entregando a la fiebre del blog (tardíamente, lo sé), así que más valdría ser menos amarga y comenzar a divagar, que finalmente es el propósito de este espacio. (Ya comienzan las contradicciones, ¿Qué no quedamos en que divagar consistía en no tener propósito al...? Ay, bueno, ya, ya).
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