miércoles, 28 de febrero de 2007

VERDE QUE TE QUIERO VERDE


Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas...







ME ENAMORÉ DE UN FRANCÉS

Vendrá pronto, otra vez. Ya lo estoy esperando.

LE FALTAN PUERTAS A MI CASA

Las puertas son muy necesarias. En invierno padecí, hizo frío. Y aún se cuela, se cuela, se cuela... Además, mi gata va por ahí, sin barrera alguna, destrozando el papel de baño, bebiendo del inodoro cual si fuera perra, durmiendo en mi almohada y básicamente llegando a cualquier resquicio de mi hogar, llenándolo todo de pelos y ronroneando alegremente. No tiene límites. Me muerde muchísimo los pies. Durante las noches no hay manera de dejarla fuera. Ella viene, se recuesta a mi lado, espalda con espalda, espera a que yo esté un poco adormilada y entonces se espabila y empieza su frenética carrera nocturna. La peor parte es cuando entra a las habitaciones con piso de duela. El ruido, a esa hora en que no hay ruido, es insoportable. Escucho sus garritas apoyarse grácil y rítmicamente en pisos y muebles, tiqui tiqui tiqui tiqui. También la escucho dirigirse a la cocina y luego empezar a masticar, cronch cronch cronch. Aaagh. Pero a veces no escucho nada, y entonces la llamo. Ella responde "Prrr", corre hacia mí, y me llena de besos. Es buena, en el fondo. Pero hablábamos de las puertas. De no tener puertas. Ay, tiene muchísimos inconvenientes.

martes, 27 de febrero de 2007

ME DUELE HARTO EL CORAZÓN

A veces quiero que desaparezcas... ¡Cuánto he querido que desaparezcas!

Como dijera Sabines: espero curarme de tí en unos días. Debo.

sábado, 24 de febrero de 2007

EVENTUARIO

Sí, tendría que haberlo llamado así. Pero... pensándolo más... aún tratándose de eventos, no es que haya habido muchos últimamente. Bueno, sí que ha habido, pero no dignos de ser narrados. Así que, sólo pasé a saludar.

domingo, 11 de febrero de 2007

HOY FUI AL TIANGUIS

Fue tan terrible... Tenía hambre.

Haré una lista de las cosas más sabrosas que ví y no me está permitido comer -por no atentar de nuevo contra mi salud, más que nada-.

1. Mamey
2. Jícamas con chile y limón
3. Fresas con crema
4. Tacos y consomé de barbacoa
5. Gomitas enchiladas
6. Malvaviscos cubiertos de chocolate
7. Gorditas de chicharrón
8. Mangos
9. Jugo de mandarina
10. Esquites con mayonesa, limón y chile
11. Quesadillas de papa
12. Chicharrones con valentina
13. Tacos de canasta
14. Sandía

Para aliviar mi frustración, me compré dos plantitas. Las puse en mi sala.

jueves, 8 de febrero de 2007

DIETA BLANDA VS INFECCIÓN GASTROENTERÍTICA

Sesiones quasi-interminables de vómito. Diarrea. Suero. En hospital privado. Una cuenta altísima, desproporcionada. "Coño, maldita sea, siete mil pesos más de deuda y ni siquiera lo he disfrutado". Dos días en cama. Y, es que una debería hacer caso a esos avisos que su sabio cuerpo le da. Una debería saber, tras su décimo aniversario de gastrítica, que algunas señales no deberían ser ignoradas. Y también quizá debería una tomarse un té de Tila de cuando en cuando, dejar de fumar, hacer ejercicios, consumir regularmente la Hierba de San Juan, más verduras y menos carbohidratos, más caminar y menos tráfico en automóvil, en fin, lo de siempre, las recomendaciones de toda la vida. Pero no. Entonces una va por ahí arriesgando la flora intestinal, como buena chilanga, optando por la matinal torta de tamal verde o los burritos de emergencia del Oxxo. Cosas así. Podría seguirlas enumerando, pero admito que me avergüenza un poco. Dejémoslo así. Sólo puedo decir que alguno de esos bocadillos (esos que podría enumerar pero no quiero) ha sido el culpable de mi infección gastroenterítica. Según el médico, pudo haber sido cualquier cosa que haya comido los cinco días anteriores al fatal desenlace. Complicado. He comido muchas cosas. Muchas. Sólo me queda por decir que ahora lucho por mi salud a base de dieta blanda. El menú: Gelatina de limón, pan tostado (no comprendo por qué ha de ser tostado y no sin tostar ¿Cuál es la diferencia para un sistema digestivo enfermo?), caldito de pollo (tampoco sé por qué casi siempre los doctores y mi madre dicen "caldito" y no "caldo") con verduras, atole de harina de arroz, manzanas cocidas y té de manzanilla. Espero estar mejor mañana.

lunes, 5 de febrero de 2007

SOBRE LA PROLIFERACIÓN DEL EXHIBICIONISMO

Abundan, abundan los bloggers. Y, tener un blog es eso: ser un exhibicionista. Quererse mostrar. Los más tímidos ocultamos el perfil o evitamos enviar un vínculo de nuestro cibernético diario (en mi caso, incipiente) a nuestros conocidos. Pero, sí, aún así: en el fondo lo que se busca es mostrar. ¿Mostrar qué? Mostrar algo, no sé, pretender ser algo, que los otros se den cuenta de cómo soy. ¿O quizá estructurar la propia personalidad ante uno mismo? Vamos a ver... Una ayudadita... Un espacio para escribirme, reunir información personal, regodearme en ella y sentirme satisfecha por todo lo que puedo hacer que otros sepan acerca de mí: mis películas, mi música, mis fotos, mis gustos, mis íntimos pensamientos: "Miren lo que leo, miren lo que soy, ¿Les gusta? Lo elegí para ustedes, cuidadosamente. Lo estoy mostrando, me siento orgullosa, no puedo ser yo sin todo ésto, lo vengo arrastrando, lo necesito". Bueno, bueno, basta, ya no seré pesada. Ya no voy a criticar así. De cualquier manera yo también me estoy entregando a la fiebre del blog (tardíamente, lo sé), así que más valdría ser menos amarga y comenzar a divagar, que finalmente es el propósito de este espacio. (Ya comienzan las contradicciones, ¿Qué no quedamos en que divagar consistía en no tener propósito al...? Ay, bueno, ya, ya).

DIVAGAR

Según el Diccionario de la Real Academia Española:
Hablar o escribir sin concierto ni propósito fijo y determinado.

Pues, eso. Voy a empezar.